Cómo comenzó

En 1986 llegó a nuestra parroquia Don Antonio Sancho y se le ocurrió traer una imagen de San José, estaba un poco desilusionado por el precio que tenía.

El grupo de Acción Católica  quería ayudar y después de pensar en varias opciones decidieron hacer un “Rastrillo”.

Se lanzaron a la aventura y compraron figuras de escayola, tantas como para llenar una Catedral, con poca formación y mucho cariño comenzaron a pintarlas, estaban muy contentas porque el resultado era fantástico, pero ocurrió algo con lo que no habían contando porque al pintar y meter en cajas se llenaron de moho, después del susto y llenas de coraje comenzaron a limpiarlas, el resultado no pudo ser mejor.

Montaron también un mini bar en el que no faltaba de nada incluso tapita de patatas revolconas.

El rastrillo fue un éxito y la parroquia pudo comprar el San José.